Si mal no entendi, Proust nos proclama un forma de arribar a la escritura. La memoria de las emociones es el gran descubrimiento que he conseguido con Marcel. Es tan poetica la manera en la que el narrador consigue recordar ciertas emociones de su pasado, al mojar su magdalena en una taza de te. Esto es algo simple, algo vivido (será porque yo lo he hecho con las vainillas en el te o cafe, o tambien con los "pescaditos" azucarados nadando en la leche fria sin azucar), que me ha cautivado la forma. El personaje-autor dice que recuerda como por casualidad. A el no le gustaba el te, pero sin embargo en un dia de tedio, la señora que le sirve, le alcanza una taza de te, el no le rechaza la atencion, por lo que decide tomarlo. Y en ese instante (no recuerdo si el moja la magdalena) el se acuerda de su abuelo y de su predileccion de mojarle al nieto, osea a el, una magdalena en el te y se la ofrece. Algo tan simple como eso ha desatado en el interior del narrador una explosion de emociones, que van a desatar una lluvia de relatos. Es cuestion de creer y de dejarse llevar por la intencion. Yo me he quedado prendado con la idea, tal vez sea que yo ignoraba tal comparacion o big bang de las musas, pero es una interesante idea para poder escribir.
Ahora recuerdo cuando una vez, yendo en colectivo a mi casa, dormitando, me desperte de pronto porque se me habia aparecido la hermosa imagen del rostro de la chica que me gustaba. Fue como un mensaje del inconsciente, una forma de explotar. Mi pregunta es... Sera algo asi?
No hay comentarios:
Publicar un comentario